martes, 7 de mayo de 2013

IMPORTANCIA DEL JUEGO





En el desarrollo del niño uno de los aspectos que más favorecen el progreso de su inteligencia es el juego y la multitud de oportunidades que éste supone para la estimulación de los niños. Se debe tener presente que la inteligencia tiene multitud de vertientes que requieren una similar estimulación para que los niños tengan un desarrollo equilibrado en las diferentes áreas. Así tenemos que ir dejando atrás la clásica idea según la cual la inteligencia se reduce a la inteligencia propia del lenguaje y la correspondiente al razonamiento de tipo más abstracto o manipulativo (es decir, la capacidad de manipular figuras, imaginar objetos, etc., sin que participe el lenguaje en ningún momento).

En la actualidad se habla de que disponemos de unas 8 inteligencias diferenciadas, teoría desarrollada por el psicólogo americano H. Gardner, y por supuesto no tenemos el mismo rendimiento en todas ellas, sino que podemos tener una gran capacidad en una y un bajo rendimiento en otra. Podríamos decir que lo más conveniente sería presentar un perfil equilibrado entre las diferentes inteligencias pero en algunas ocasiones también puede ser interesante tener una inteligencia más desarrollada que las otras, lo que se podría constituir en un talento.

A continuación hablaremos de las diferentes inteligencias y cómo las podemos estimular por medio del juego:
- Inteligencia lingüística: se refiere a la capacidad relacionada con el lenguaje, tanto en la comprensión como en su expresión. Un ejemplo de persona que presenta un desarrollo más marcado de esta área sería un escritor o un poeta.
En cuanto a juegos y otras herramientas que podemos utilizar para estimular la inteligencia lingüística podríamos hablar de adivinanzas, canciones, “trabalenguas”, juegos de encadenar palabras, descubrimiento de los diferentes sonidos que componen una palabra, hacer rimas …
- Inteligencia corporal o kinestésica: se refiere a la capacidad para utilizar de forma precisa y exacta nuestro cuerpo, tanto en lo referente a movimientos globales como correr o bailar como movimientos tanto finos como el de un cirujano en el aplicar un corte con el bisturí.
En cuanto a juegos: podemos hablar tanto de los de tipo motor más grueso como cualquier tipo de deporte hasta los movimientos más finos como los juegos de construcción o de crear collares con bolitas.
- Inteligencia musical: la capacidad para percibir el ritmo, tanto en lo referente a la escucha como a la producción musical por medio de instrumentos o el canto. Una persona con un buen desarrollo de esta inteligencia sería un músico, un cantante o un compositor.
En cuanto a su estimulación la formula más eficaz consiste en la exposición a la música de forma lo más precoz posible, especialmente la música clásica sinfónica, pero también se convierten en una herramienta importante los juegos de seguimiento de ritmos, las canciones infantiles o bien los juegos de afinar el oído como descubrir ruidos o instrumentos a la naturaleza o a la música.
- Inteligencia espacial: se trata de la habilidad para percibir y representarse el espacio, serían habilidades propias de un arquitecto, un fotógrafo, un artista, etc.
Para la estimulación una de las formas más eficaces es el uso de juegos de construcción, así como el dibujo o los juegos de exterior como las carreras de orientación. Asimismo juegos complejos como el ajedrez o el Tangram ayudarán a desarrollar esta capacidad.

- Inteligencia lógico – matemática: esta inteligencia se ocupa de la capacidad de resolver problemas en los que no esté implicado el lenguaje. Sería la inteligencia más propia de un matemático, un ingeniero o un economista.
La forma de estimular esta inteligencia correspondería con la presentación de situaciones problemáticas y la búsqueda de herramientas para su resolución, aspecto que se puede desarrollar tanto a partir de juegos de mesa, como el parchís o el ajedrez como partir de las situaciones que nos ofrece la cotidianidad.

- Inteligencia interpersonal: podríamos hablar de nuestra capacidad para relacionarnos socialmente de una forma eficaz y satisfactoria, resolver adecuadamente los problemas interpersonales y comprender y saber actuar conforme a los sentimientos de los demás.
En este ámbito el juego adquiere gran importancia por medio de los juegos grupales y también los juegos de equipo como los deportes pueden ayudarnos en este sentido. Sin embargo, los juegos de simulación de situaciones cotidianas teatralizadas como los juegos de cocinitas, de representación de la escuela, etc. serán los que nos podrán ayudar más en este sentido a estas edades.
- Inteligencia intrapersonal: probablemente esta sea una de las inteligencias que más tarde se desarrollan, se trata de la capacidad de autoconocimiento, autocontrol, identificación de las emociones propias y regulación del pensamiento. Podríamos hablar de la inteligencia propia de un filósofo o un escritor por ejemplo.
Para ir potenciando esta inteligencia, aunque en las primeras edades resulta difícil, podemos utilizar juegos que estimulan la atención y la concentración como: el Memory, Simon, buscar diferencias o los juegos de mesa que implican el uso de estrategia.

- Inteligencia naturalista: se trata de la capacidad para captar la naturaleza, comprender-y poder actuar sobre ella de forma eficaz. Se trataría de la inteligencia propia de personas que trabajan y viven en contacto con la naturaleza como campesinos, botánicos, biólogos.
La mejor manera de estimular este tipo de inteligencia consiste en la experimentación y la vivencia de la naturaleza, así el contacto con esta resultará fundamental para su desarrollo, ya sea por medio de la práctica del senderismo, la orientación o la familiarización con las especies vegetales y animales.




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